Desplazamiento forzado de la tribu guarijía en México

Con anuencia del Gobierno Federal, en 2010 el Gobierno de Sonora hizo pública la puesta en marcha del proyecto para la construcción de la represa Los Pilares en su territorio sagrado. A partir de ese momento, los gobiernos indígenas de las comunidades afectadas buscaron el acompañamiento de actores no gubernamentales para defender sus derechos humanos colectivos y exigir el respeto de sus derechos agrarios constitucionales.

Caso Lhaka Honhat: Avances del sistema interamericano de DDHH

En este artículo analizaremos los avances del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) a partir de los estándares establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el caso N° 12.094, Comunidades Indígenas miembros de la Asociación Lhaka Honhat con Argentina, sentencia de 6 de febrero de 2020.

¡Gracias Lhaka Honhat!

El propósito de estas líneas es recuperar la historia y memoria de quienes un día pensaron en hacer algo para alcanzar el sueño de vivir tranquilos en el lugar donde están, el mismo de aquellos que estuvieron allí antes: sus padres y abuelos.

Paraguay: El desafío de hacer cumplir las sentencias

“Prófugo de la Justicia” fue la descripción con la que el juez Eduardo Vio Grossi describió a la conducta evasiva del Estado paraguayo en relación a la ejecución de acciones necesarias para dar cumplimento a las sentencias contra del país. Emitidas en audiencia de supervisión en el 2011, estas palabras ilustran ante quién se deben dirigir las comunidades indígenas luego de haber obtenido fallos favorables ante un órgano supranacional como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

Las demandas del pueblo Rapa Nui

En 1888, el pueblo Rapa Nui suscribió un Tratado de Voluntades con el Estado de Chile, anexándose a su territorio, pero haciendo expresa reserva de la propiedad de la tierra y de las investiduras de que gozaban sus jefes ancestrales, es decir, de su propio autogobierno.

Genocidio silencioso en Brasil

El escenario político brasileño actual está fuertemente marcado por concepciones “desarrollistas” que remiten al período de la dictadura militar, con proyectos y prácticas de gestión pública que se caracterizan por una falta de respeto a los derechos humanos y, un retroceso en la protección medioambiental y de la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas.